«Hay infinidad de tipos de TOC, porque hay infinitos tipos de miedo»

El trastorno obsesivo-compulsivo afecta a cerca de un millón de personas en España y a más del 2% de la población mundial. Sin embargo, es un gran desconocido y las personas afectadas tardan entre siete y diez años en buscar ayuda profesional. Por ello, también se conoce como ‘trastorno silencioso’, por la vergüenza y el miedo que tienen los afectados a que se les catalogue como «locos o raros».

Justamente para evitar el silencio y la estigmatización, el pasado 7 de junio presentamos una charla sobre el TOC, impartida por la psicóloga clínica Rosa Lafuente. En esta conferencia, organizada por Agifes en el centro cultural Ernest Lluch de Donostia, la ponente ofreció algunas claves para entender el TOC y consejos para apoyar a la persona afectada.
 
En palabras de Lafuente, «el TOC no es más que miedo» y, por ello, «hay infinidad de tipos de TOC», porque todo puede ser fuente de temor en la vida. El problema comienza cuando un pensamiento recurrente e intrusivo cobra una importancia desmesurada. Entonces se convierte en una obsesión que genera una gran ansiedad y precisa ser neutralizada mediante conductas repetitivas. Por ejemplo, la persona afectada por el TOC de limpieza necesitará minimizar su angustia mediante la acción de lavarse las manos cada vez que toca una superficie potencialmente contaminante.
 
La psicóloga dejó claro que los pensamientos recurrentes y las manías son comunes entre la población. «El problema es la importancia que les das» y, como consecuencia, el estrés que te pueden generar. En palabras de Lafuente, se podría considerar que tenemos un trastorno obsesivo-compulsivo cuando el mecanismo que utilizamos para evitar la angustia que nos genera un pensamiento o situación «nos limita mucho la vida y cuesta mucho dejar de hacerlo». Además, la visión de la realidad que tienen los afectados es muy particular, ya que «la distorsionan y convierten lo posible en probable». Existe la posibilidad real de contaminarse por tocar un objeto, pero la mínima probabilidad de que esto suceda se vuelve muy real para la persona con esta patología.

TOCs desconocidos

Además del TOC de limpieza, uno de los más conocidos, la especialista quiso combatir el desconocimiento de este trastorno presentando tres formas «cada vez más comunes» en las que se puede manifestar. El «TOC de contenido agresivo» provoca que la persona que lo padece tenga miedo a dañarse a sí misma o a agredir a un ser querido, por lo que evita los objetos peligrosos a su alrededor. El afectado por «TOC homosexual» desarrolla pavor a sentirse atraído por alguien de su mismo sexo en caso de ser heterosexual, o de una persona del sexo opuesto si es homosexual. Finalmente, el «TOC de amores» afecta a las personas que tienen una gran dificultad de tener relaciones estables, porque no paran de sacar defectos a sus parejas, con la consecuencia de acabar dejándolas.
 
A pesar de generar mucho sufrimiento, Lafuente se mostró optimista en cuanto al proceso de superación del trastorno. Manifestó que existe «un alto porcentaje de curación» y señaló que la terapia cognitivo-conductual es una de las más efectivas. En ella, se expone al paciente a aquello que teme y se trata de disminuir la ansiedad que siente ante tal estímulo. La paulatina reducción de la angustia permite que, poco a poco, el afectado pueda prescindir del ritual con el que se enfrenta al pensamiento obsesivo.