“El estrés puede bloquearnos en la toma de decisiones e impedirnos seguir adelante”

Cuando una persona no consigue relajarse en ningún momento, realiza muchas tareas a la vez y no finaliza ninguna, nunca tiene tiempo para ella u olvida detalles importantes por intentar hacerlo todo perfecto, es posible que esté sufriendo una situación de estrés negativo. Maider Gorostidi, psicóloga de Agifes, explicó el pasado 11 de junio en Tolosa cómo identificar este tipo de estrés y aprender a manejarlo, en una charla en la que participó más de medio centenar de personas.

El estrés es una reacción fisiológica habitual en nuestro organismo ante determinadas situaciones. En este sentido, cierta medida de estrés y ansiedad pueden incluso ayudar a afrontar y superar algunos momentos difíciles. Sin embargo, el estrés patológico o crónico es el que “se presenta de modo intenso por periodos prolongados, y es probable que cause problemas físicos y psicológicos al transformarse en algo nocivo que puede provocar crisis de llanto, depresión y diversas afecciones físicas”, explicó Gorostidi.
 
Generalmente, los trances que sobrepasan la capacidad de gestión de una persona generan síntomas físicos que indican estrés, como falta de aliento, sensación de malestar, cansancio constante o problemas para dormir. Además, hay otras señales anímicas como la agresividad, la depresión, la irritabilidad o la falta de sentido del humor. En una situación adversa, cualquiera puede llegar a tener alguno de estos síntomas; no obstante, el estrés negativo “se prolonga en el tiempo y puede llegar a causarnos problemas de tipo cardíaco, alteraciones en el sistema inmunitario, así como problemas de sueño y de nivel cognitivo. 

Cómo superarlo 

En la sociedad actual, “el estrés es una palabra que está de moda, y parece que sufrirlo es algo normal. Pero si, en lugar de ser puntual, es un síndrome que se mantiene semana tras semana, hay que ponerle solución”, recordó la psicóloga. Para ello, “es fundamental el apoyo del entorno, que puede detectar cuándo alguien está sobrepasado y pedir consejo profesional”, apuntó. 
 
Por tanto, darse cuenta de la situación es el primer paso para poder abordar el problema. Una vez el afectado se enfrenta a la cuestión, debe aprehender una serie de pautas para mejorar y encontrarse mejor: priorizar y gestionar el tiempo; centrarse en el ahora, de tal forma que evitemos obsesionarnos con el pasado o el futuro; cambiar lo posible, y pedir ayuda cuando se llegue a situaciones de falta de control; asumir que no todos los momentos de la vida son iguales y que hay que aprender a decir ‘no’ y a delegar responsabilidades. Otro de los aspectos a tener en cuenta es la exigencia con uno mismo. Gorostidi afirmó que “tener metas realistas y hacerse preguntas relacionadas con lo que uno quiere hacer a largo plazo” ayuda a estabilizarse.
 
El estrés puede llevarnos a una situación de depresión o causarnos un trastorno de ansiedad. Por ello, “es fundamental afrontar lo que nos ocurre, para no quedarnos bloqueados ante decisiones vitales de la vida, y pedir ayuda”, apostilló.