Acompañamiento a personas con problemas de salud mental que carecen de red social

 
El programa Hurbilduz, que entró en funcionamiento a finales de 2019, busca atender a personas con síntomas de depresión u otros problemas de salud mental que están en situación de aislamiento o sin apenas red social. Esta iniciativa es fruto de la necesidad detectada por la asociación, ante la creciente demanda de ayuda que está registrando y a la luz de las cifras actuales de incidencia de la depresión. Según datos de Osakidetza, hoy en día, el 9% de los hombres y el 17% de las mujeres presentan síntomas de ansiedad y/o depresión en Euskadi, y el número de personas en situación de sufrimiento psíquico es aún mayor. De hecho, en la CAV, cada dos días se suicida una persona.
 
Ante esta tesitura, Agifes decidió asumir un nuevo reto e impulsar una metodología de atención que acerca a las y los profesionales hasta el lugar en el que se encuentran las personas afectadas, a fin de ayudar a quienes estén alejadas de la red de apoyos, así como a todas aquellas que requieran asistencia. El acercamiento a estas personas se lleva a cabo con la colaboración de diversos agentes sociales como médicos de atención primaria, técnicos de urgencias y enfermeros, así como de familiares o personas del entorno del afectado. La colaboración entre estos agentes está permitiendo detectar casos de personas con posibles síntomas de depresión u otro tipo de trastornos mentales y con dificultades para solicitar ayuda. Del mismo modo, cualquier persona que necesite este tipo de intervención, puede solicitarla, sin coste alguno, llamando directamente al teléfono central de Agifes: 943 47 43 37.
 
Características del servicio
El programa tiene como objetivo específico identificar y acercarse a las personas que están aisladas, sin suficientes apoyos en su entorno, para ofrecerles ayuda o acompañamiento así como asistencia para hablar desde el sentimiento y la emoción, de manera empática y comprensiva. Del mismo modo, persigue evaluar la situación de la persona afectada, ayudarle en las gestiones burocráticas, visitas médicas, compras u otras tareas en las que sea valioso el acompañamiento y asesoramiento, además de proporcionar herramientas a los agentes sociales para detectar necesidades terapéuticas con el fin de integrar a la persona en la red social, sanitaria y comunitaria.
Las intervenciones se realizan de manera individualizada y con un equipo multidisciplinar integrado por psicólogo, técnico de integración social, trabajador social y agente de apoyo mutuo.
 
Como ha sucedido con el resto de las actividades de la asociación, la pandemia ha obligado a reducir las intervenciones presenciales y a optar por la atención telefónica en diversos casos. Tal y como explica Maider Gorostidi, la psicóloga responsable del programa, el balance de estos primeros meses de actividad del programa es muy positivo, y el objetivo a medio plazo es ir extendiendo el conocimiento de este servicio entre más agentes sociosanitarios para poder llegar a un mayor número de personas necesitadas de apoyo.
 
El programa Hurbilduz también incluye talleres formativos sobre depresión, como el que arrancará a finales de octubre en el centro Ibiltzen Bentaberri y que consistirá en cuatro sesiones de hora y media cada una.