"Estamos perdiendo el miedo a hablar de salud mental y a pedir ayuda"

Entrevista a Vicente Areta, Presidente de Agifes. Hacemos balance con motivo del 30 aniversario de la asociación.

Agifes cumple 30 años, una fecha propicia para hacer balance.

Efectivamente, llevamos tres décadas trabajando para garantizar los derechos y mejorar la calidad de vida de nuestro colectivo, y sentimos que lo estamos haciendo bien, que vamos por el buen camino. Año tras año, atendemos a más personas y comprobamos los buenos resultados del tratamiento psicosocial que llevamos a cabo a través de nuestros programas. 
 
Durante estos 30 años hemos crecido mucho, y no sólo en tamaño. Poco a poco, seguimos reforzando la cartera de servicios y recursos para poder atender más casos y cubrir un mayor número de necesidades. En este camino es fundamental el compromiso de la Diputación Foral de Gipuzkoa con nuestro colectivo, así como el apoyo que nos brindan numerosos ayuntamientos de todo el territorio. Aún así, no olvidamos lo mucho que falta por hacer, y el largo recorrido que tenemos que realizar en los ámbitos de la sensibilización y de la inclusión social normalizada de las personas con trastorno mental.   
 

El estigma social y el miedo a hablar de los problemas de salud mental tienen todavía un peso evidente en la sociedad, aunque parece que poco a poco vamos rompiendo tabúes. ¿Cómo se percibe esta realidad desde Agifes?

En los últimos años hemos advertido un cambio social importante. Treinta años desde la reforma psiquiátrica es muy poco tiempo para una gran transformación, y el estigma que acarrea la locura desde siglos atrás sigue siendo un lastre. 
 
Sin embargo, es evidente que la situación está cambiando. Hablar de salud mental es cada vez más común y el número de personas que confiesa su dolencia psíquica va en aumento. Hay trastornos graves que causan un mayor recelo en la sociedad; pero a la vez, más y más personas demuestran públicamente que se puede llevar una vida normalizada con los apoyos necesarios. 
 
En Agifes sí que observamos una mayor aceptación social de los problemas de salud mental. De hecho, año tras año crece el número de casos atendidos en la asociación, señal de que se está diluyendo el miedo a pedir ayuda. Es un proceso lento, y nos queda mucho que hacer en materia de sensibilización. 
 

Precisamente, Agifes apuesta firmemente por la sensibilización, con diversas campañas dirigidas a romper mitos. ¿Cuál es el balance de esta actividad? 

Creemos que las campañas de sensibilización que llevamos a cabo están aportando su grano de arena a la comprensión de los problemas de salud mental. Me gustaría agradecer, muy especialmente, la labor que está desarrollando en esta área la comisión de sensibilización de Agifes, formada en su mayoría por voluntarios. Gracias al programa de acciones, charlas y demás eventos que organizan a lo largo del año, estamos llegando a todas las comarcas guipuzcoanas para informar y ofrecer nuestro apoyo a todo aquél que lo necesite.  
 

¿Cuánto hemos avanzado en materia de recursos asistenciales y psicosociales en Gipuzkoa?

Realmente, todo lo que tenemos se ha creado en estos 30 años. A día de hoy, contamos con un buen número de recursos destinados a cubrir las necesidades de las personas con problemas de salud mental. Seguimos necesitando más estructuras y servicios, pero aprovechamos al máximo lo que tenemos de cara a mejorar la calidad de vida del colectivo. 
 
Actualmente en Gipuzkoa, contando los recursos que gestiona Agifes, disponemos de un total de nueve centros de rehabilitación psicosocial, 11 viviendas tuteladas y cuatro pequeñas residencias. 
 

Parece que el tratamiento psicosocial y terapéutico adquiere cada vez mayor fuerza en el sector de la salud mental. 

Es cierto. Hace años que nos dimos cuenta, no sólo en este colectivo sino en todo el mundo de la discapacidad, de que lo principal era empoderar a las personas para que fueran dueñas de su propia vida. Por ello, desde Agifes apostamos por acompañar a los usuarios en su proceso de recuperación. Ellos son los protagonistas; queremos escuchar sus necesidades y apoyarles para que tomen sus propias decisiones.
 
Inicialmente, el modelo asistencial era más directivo, pero hace años que empezó a implantarse una metodología de intervención centrada en la persona, en potenciar sus capacidades y autonomía. Tratamos de enfocarnos en las potencialidades del usuario y no tanto en los síntomas. Lo primero es la persona y detrás está su condición. A este respecto, me gustaría subrayar la gran labor que está realizando el equipo de profesionales de Agifes en todo este proceso. 
 

¿Qué retos se marca Agifes de cara al futuro?

Nuestro objetivo será siempre mejorar en cuanto a recursos y servicios para garantizar la mejor calidad de vida posible a nuestros usuarios y familiares. También nos proponemos llegar al máximo posible de personas. Somos conscientes de que aún existen muchas familias que no han dado el paso de pedir ayuda frente a los problemas de salud mental, y queremos mostrar nuestras puertas abiertas a todo aquél que necesite información, orientación y apoyo. 
 

¿Cuáles son los orígenes de la asociación?

Agifes surgió, junto con el resto de asociaciones del Estado, a raíz de la reforma psiquiátrica que puso fin a la reclusión sistemática de las personas con enfermedad mental en los manicomios. Con dos décadas de retraso respecto a los países europeos más avanzados, en 1985 se reconoció, por fin, el derecho de las personas con problemas psíquicos graves a recibir un tratamiento adecuado dentro del ámbito comunitario, y no apartados de la sociedad. No obstante, con el cierre de aquellos centros, se hizo evidente la falta de recursos comunitarios para atender a nuestro colectivo, y las familias decidimos reunirnos para reivindicar nuestros derechos y buscar soluciones.  
 

¿Cómo es Agifes hoy en día?

Después de tantos años de trabajo y lucha, podemos decir que Agifes es actualmente una entidad de referencia en el ámbito de la salud mental, con más de 900 socios. 
 
Cualquiera que precise ayuda, tanto si es una persona con problemas de salud mental como un familiar o cuidador, tiene abiertas las puertas de nuestra asociación. Ofrecemos información y orientación de forma gratuita, así como una amplia gama de servicios y recursos. Disponemos de tres centros de rehabilitación psicosocial, nueve viviendas tuteladas, 14 grupos de apoyo para usuarios y familiares, además de programas de ocio y tiempo libre, atención psicoeducativa a domicilio y apoyo psicológico individualizado. 
Asimismo, contamos con la finca agroecológica Karabeleko, en cuya gestión colaboran una treintena de usuarios. Además de mejorar su proceso de recuperación, desarrollan también hábitos laborales y aptitudes para la vida diaria.