Ruth Encinas, gerente de Agifes: «La enorme necesidad detectada nos ha llevado a ampliar nuestros servicios de atención a las personas con depresión»

 
En 2019 Agifes ha abierto su cartera de servicios a un nuevo colectivo: el de las personas con depresión. ¿A qué se debe este nuevo reto?
Lo cierto es que estamos ante un problema de salud pública que se ha erigido en la primera causa de incapacidad laboral en el mundo. El alcance de la depresión es creciente y muy alarmante, así que no podíamos mirar para otro lado.
Además, entre los valores de Agifes están la innovación y capacidad de adaptación a las necesidades que vamos identificando. En ese sentido, atender a las personas con síntomas depresivos responde a la enorme necesidad que hemos detectado. La acogida de las jornadas realizadas en el ayuntamiento donostiarra sobre depresión y estigma y la campaña que lanzamos a finales de 2018 nos pusieron en este camino y nos orientaron a la puesta en marcha de servicios de atención a este grupo de personas.
 
¿Cómo ha respondido el público a las acciones de sensibilización que se han llevado a cabo en los últimos meses en torno a la depresión?
En 2019 hemos realizado dos talleres específicos, en mayo y en noviembre, con una media de unos diez participantes cada uno. Los talleres consisten en sesiones individuales y grupales con un test previo y otro posterior que permiten observar la evolución de la persona. Han tenido muy buenas valoraciones y nos hemos planteado como objetivo crear un grupo de autoayuda para personas con trastornos del estado de ánimo.
Además de esto, las jornadas sobre depresión y suicidio celebradas el 28 y 30 de octubre han sido un éxito de asistencia, puesto que han contado con una media cercana a las 100 personas cada día y unas valoraciones muy positivas a pesar de la dureza del tema tratado. 
 
Las primeras acciones específicamente orientadas a atender la depresión han servido para dar forma al programa 'Hurbildu'. ¿Cuáles son los objetivos de esta iniciativa? 
Se trata de un programa orientado a dar apoyo a las personas con sufrimiento psíquico, incluyendo a quienes están en riesgo de aislamiento y suicidio y que, por diferentes motivos, tienen dificultades para acercarse a la asociación. La novedad es que, en colaboración con diferentes agentes sociales, comunitarios y sanitarios, vamos a ser nosotros los que nos acerquemos a dar apoyo a esas personas. 
Por otro lado, pretendemos seguir dándonos a conocer entre las personas con problemas de salud mental y sus allegados. A veces, Agifes se asocia con trastornos muy graves, como la esquizofrenia, y hay gente con otro tipo de problemas a la que podemos ayudar y que no se acerca por desconocimiento.
Todavía nos sorprendemos cuando descubrimos en algunos foros sociales que no tienen identificada nuestra asociación. Ofrecer nuestros servicios en coordinación con agentes tan importantes como asistencia de urgencia (ambulancias), médicos de atención primaria, farmacias, trabajadoras sociales de base, Teléfono de la Esperanza, etc., permitirá que seamos referentes en salud mental en muchos más espacios. 
Sucede algo parecido con las zonas más rurales o los pueblos más pequeños, donde más casos de suicidio y depresión registran y donde, paradójicamente, mayor es el estigma social asociado a estos problemas. Esta realidad es un importante obstáculo para que las personas en situación de sufrimiento psíquico pidan ayuda, por lo que creemos que podremos avanzar mucho más si nos aproximamos nosotros directamente a estas personas en lugar de esperar a que den el paso.
Cabe señalar que poner en funcionamiento un programa de estas características requiere un esfuerzo importante por parte de todo nuestro equipo de profesionales; sobre todo, a la hora de captar financiación, dar a conocer el programa en la comunidad, gestionar el proceso de cambio, llegar a las personas interesadas, etc. Pero consideramos muy importante estar al lado de todas las personas con problemas de salud mental. 
 
Otra de las apuestas de la asociación se centra en la prevención de los problemas de salud mental en la adolescencia, a través del programa ‘Zeuk Aukeratu’…
Lamentablemente, los casos de adolescentes y jóvenes con problemas de salud mental van en aumento, y estamos percibiendo una creciente preocupación en los colegios porque no saben cómo tratarlos. Por ello, el programa ha nacido con un doble objetivo: por un lado, sensibilizar a los propios chavales de 10 a 18 años a fin de prevenir trastornos, y, por otro, ofrecer herramientas a los profesionales de la educación y a los familiares para detectar pronto el problema y saber cómo actuar.
El programa está pensado en dos sesiones en las propias aulas, una con profesionales de Agifes y la otra con un testimonio en primera persona. Y ofrecemos también un servicio de intervención con casos individuales y puntuales. Tenemos que ser capaces de llegar a los más jóvenes y abordar muchos de los problemas de adicción, bulling, etc. que se dan a esas edades. 
 
También se está trabajando para visibilizar la discriminación que sufren las mujeres con problemas de salud mental. ¿Cuál es la situación y qué acciones se están desarrollando?
La realidad, como en casi todos los sectores, es que la mujer (en este caso con problemas de salud mental) está en una situación más desfavorecida y de mayor precariedad que el hombre. En este sentido, llevamos años trabajando en diferentes proyectos de investigación con Fedeafes para visibilizar esta problemática. Y concretamente, en 2019 hemos participado con otras entidades en un proyecto, liderado por la asociación Arrats, sobre las mujeres en situación o riesgo de exclusión social. El objetivo de este proyecto es arrojar luz sobre la realidad de estas mujeres y fomentar la mejora de la atención que reciben en los recursos de inserción social. 
Además, este año hemos puesto en marcha el Plan de Igualdad en Agifes como organización. Hemos realizado el diagnóstico de la asociación y estamos actualmente activando el Comité de Igualdad y el plan de acción para los próximos meses.
 
¿Qué otros retos se marca Agifes para 2020?
Nos planteamos objetivos muy importantes para los próximos meses. Por un lado, queremos ampliar las plazas residenciales y acometer mejoras en alguno de los pisos supervisados que gestionamos, para lo que estamos colaborando con la Diputación. También queremos reforzar el programa de apoyo mutuo, que ofrece un espacio de escucha, comprensión, empatía y esperanza a los participantes, y que está conducido por una persona que ha experimentado los problemas de salud mental en primera persona. 
Queremos también seguir consolidando el proyecto Karabeleko a fin de ampliar las oportunidades laborales de nuestro colectivo. Y otro de los principales retos será formar a nuestros profesionales para que sean capaces de abordar con éxito las novedades que estamos incorporando en nuestros servicios.