Adaptación de los servicios de rehabilitación psicosocial al nuevo escenario generado por la pandemia COVID-19

La Federación Española de Asociaciones de Rehabilitación Psicosocial (FEARP) ha publicado un informe en el que se muestran cuáles han sido las medidas que han tomado los centros de rehabilitación psicosocial frente a la crisis sanitaria del COVID-19 y qué cambios de funcionamiento van a establecerse a futuro para adaptarse a las fases de desescalada.

El informe destaca que, en general, la coordinación entre los distintos servicios ha sido fluida, ya que han podido adaptarse con facilidad a los medios telemáticos. Así, entre las decisiones adoptadas por los diferentes centros para hacer frente a la pandemia, encontramos que la asistencia telefónica y telemática ha resultado ser la principal medida implantada. A través de plataformas online o aplicaciones se ha podido ofrecer seguimiento y acompañamiento a los usuarios, así como valorar la situación psicosocial de cada uno de ellos.

Por su parte, las residencias para personas con trastorno mental han tenido que afrontar retos extra para garantizar la seguridad de sus residentes: la toma de temperatura, rutinas de higiene, limpiezas extra de espacios y reordenación de los espacios, entre otros.

En cuanto a los cambios que podrían tener continuidad tras este periodo de confinamiento, en el estudio se hace especial hincapié en aprovechar e incorporar la tecnología a los procedimientos del trabajo presencial, ya que permite un seguimiento más frecuente y continuado que favorece la adaptación a las necesidades particulares de los usuarios. Además, en el informe se propone recuperar el valor de lo “presencial” a través de planes proactivos de reactivación para “salir de casa”, diseñar protocolos de actuación ante una emergencia sanitaria o incluso utilizar medios telemáticos como herramientas de empoderamiento de los usuarios que puedan servir para desarrollar actividades de apoyo mutuo, por ejemplo.

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