Agifes, en el IX encuentro de profesionales de Salud Mental de Gipuzkoa

Nuestra asociación tomó parte en el IX Encuentro de profesionales de Salud Mental de Gipuzkoa, celebrado el pasado 10 de junio en el Parque Tecnológico de Miramon. Además de la presencia de una nutrida delegación de miembros de Agifes, durante el evento se proyectó un vídeo en el que habían participado dos familiares, que contaron su experiencia y cosecharon una cálida acogida.

Alvaro Iruin, director Salud Mental Extrahospitalaria de Gipuzkoa, tomó la palabra para realizar un repaso a la historia de los ocho anteriores encuentros, remarcando la línea de crecimiento de las últimas ediciones. Recordó como en 2008, el actual consejero de Salud de Gobierno vasco, Rafael Bengoa, abordó el tema de la cronicidad, una cuestión que posteriormente se situó en el centro de los estudios y debates. Y como ejemplo de superación personal, se proyectaron imágenes de Dick Hoyt, un padre sexagenario que cruza el mundo corriendo maratones junto a su hijo, aquejado de parálisis cerebral

Tras su intervención se proyectaron dos vídeos. En uno de ellos el protagonismo recayó en dos familiares de Agifes, que relataron el punto de vista de las familias en las que uno de sus miembros padece enfermedad mental. Abordaron las afecciones que tiene para la convivencia en el hogar, la aparición de sentimientos de miedo, shock, vergüenza… Las dos familiares de Agifes, que recibieron una fuerte ovación de los presentes, destacaron la importancia de contar con asociaciones que ayuden a sobrellevar la enfermedad mental de un familiar. En el video se aludía a la necesidad de abordar planes de apoyo a las familias, grupos de ayuda, y se citó la recomendación de la OMS de contar con las asociaciones de familiares para planificar todas las políticas de salud.

En el turno de comentarios, las intervenciones aludieron también a la obligación de seguir luchando contra el estigma que rodea la enfermedad mental, y también se expresó que uno de los principales retos es la puerta en marcha de un plan integral de atención donde estén incluidas todas las facetas de la persona. En todo caso, siguen siendo fundamentales estructuras como los centros de rehabilitación psicosocial, centros de soporte social, estructuras residenciales, apoyo psicológico, terapias individuales y grupales.

Un segundo video abordó la realidad de un grupo de personas con enfermedad mental de la Unidad de día de Rentería. Sus palabras, muy elocuentes e impactantes, abordaban las diferentes problemáticas que padecían los protagonistas: tóxicos, paranoias, ideas de suicidio…”Mi juventud fue terrorífica y espeluznante”, se comentaba en uno de los testimonios. La tertulia entre esas mismas personas, recogida en un video muy aplaudido por los asistentes, subrayaba que quienes sufren la enfermedad deben salir de su soledad y buscar ayuda como única alternativa para mejorar su situación.

A continuación, intervino Emma Sobremonte de Mendicuti, directora del departamento de Trabajo Social y Sociología de la Universidad de Deusto. En su conferencia, titulada “Futuro de la atención sociosanitaria en salud mental: la apuesta por un enfoque centrado en la persona”, apostó por planificar “pensando en la persona” y analizando el impacto de la enfermedad mental en todos los ámbitos de la vida.

Tras criticar las disfuncionalidades de la actual estructura sociosanitaria, apostó por crear grupos de especialistas que eviten duplicidades y exceso de burocracia. ”Hay que atender a las necesidades sociales, a partir de ahí identificamos itinerarios, y marcamos un proceso socio sanitario”, señaló.

En concreto, recomendó que el sistema sanitario tenga su coordinación interna, con atención integral, y que en paralelo los servicios sociales también tenga su propia coordinación, con atención integral, tanto primaria como secundaria. Junto a la necesidad de conectar mejor estos ámbitos, aludió también a la importancia de encajar otros dos sistemas con implicaciones en el mundo de la Salud Mental, la Justicia y la Sanidad.

Tras una pausa para el café, cinco ponencias analizaron la situación de la atención a la Salud Mental en Euskadi, ofreciendo diversos puntos de vista y exponiendo los esfuerzos que se llevan a cabo y los retos que quedan aún por cumplir.

Elena Elosegui, coordinadora sociosanitaria de la CAV y directora territorial de Sanidad en Gipuzkoa fue la primera en intervenir, y tras una breve presentación de los problemas crónicos más frecuentes en la salud mental, explicó que la estrategia impulsada por el departamento para afrontar la cronicidad de este tipo de enfermedades centra su atención en la persona y su entorno, y realiza una apuesta por la visión integral, la continuidad asistencial, la atención interdisciplinar y la intervención proactiva. Elosegui comentó, asimismo, las conclusiones del Informe Sociosanitario, que remarca que es necesario potenciar la atención comunitaria dotándole de un mayor número de recursos intermedios, mejorar la coordinación del trabajo que se realiza con la red de Salud Mental, abordar de una manera distinta la detención precoz de la psicología mental grave en personas jóvenes y seguir trabajando contra el estigma.

En la presentación se conocieron, también, los objetivos estratégicos en materia de atención sociosanitaria, entre los que destacan, entre otros muchos, el potenciar actividades de prevención de la enfermedad mental, impulsar la creación de un tejido sociosanitario de alojamientos alternativos, pisos y minirresidencias y fomentar una cultura respetuosa en los medios de comunicación.

Seguidamente, Lourdes Viguera expuso la experiencia del Grupo GUREAK en la gestión de empleo para personas con enfermedad mental. La ponente dio a conocer el Modelo de Atención gracias al cual 3.500 personas con diversas discapacidades lograron la inserción laboral en 2009. Este modelo plantea a las personas diversidad de actividades laborales que tratan de adecuarse a intereses profesionales diferentes, y está basado en el diseño de itinerarios laborales progresivos y personalizados para ayudar a sus miembros a recorrer el camino de unas etapas ocupacionales a otras de empleo. Del mismo modo, recordó que a pesar del éxito de la iniciativa es necesario reforzar la consideración de las personas con enfermedad mental como personas que necesitan apoyos para ser autónomos, promover estrategias de motivación y mejorar los procedimientos vinculados con la evaluación y promoción de las personas con enfermedad mental, entre otros aspectos.

La protección infantil y la salud mental infantojuvenil fue el tema expuesto por Jose Mari Lezama, jefe de sección de Acceso a la Protección Infantil de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Lezama comentó las necesidades de colaboración existentes en la detección y valoración de situaciones de desprotección infantil ante, por ejemplo, la enfermedad mental de uno de los progenitores. Según los datos, en 2009 se recibieron 253 notificaciones de desprotección infantil, y fueron 365 los menores que siguieron programas de intervención en sus familias. Lezama identificó como objetivos de necesidades emergentes en este campo a los menores y las familias emigrantes en situación de precariedad, los hijos/as de mujeres víctimas de violencia y las familias que han seguido procesos de adopción.

La cuarta intervención de la segunda parte de la jornada sirvió como presentación de Ahalbide Programa, proyecto impulsado en Oiartzun para mejorar la situación e impulsar su integración social de las personas con enfermedad mental residentes en el pueblo. Ana Alcelay Belaustegi, directora de empleo de la Agencia de Desarrollo Oarsoaldea, y Myriam Goikoetxea Zapiain, responsable del Departamento de Servicios Sociales del Ayuntamiento de Oiartzun presentaron los objetivos del proyecto, así como el perfil de las personas que se benefician del mismo. Tras un análisis de la situación de los candidatos a entrar en el programa realizado por el Centro de Salud Mental de Beraun, la Agencia de Desarrollo Oarsoaldea y los servicios sociales del ayuntamiento de Oiartzun, ocho hombres en torno a una media de edad de 45 años, han participado en Ahalbide. El grupo ha realizado trabajos de mantenimiento ciudadano como jardinería, pintura, limpieza, etc. Asimismo, han colaborado la recogida de ropa en la iglesia San José Obrero de Renteria, se han formado en la talla de madera y han tomado clases de cocina. A través de estas actividades, el programa pretende desarrollar la capacidad de trabajo de las personas con enfermedad mental y fomentar así, que sea una herramienta de integración social.

Arritxu Manterola, jefe de sección de Atención a la Dependencia de la Diputación Foral de Gipuzkoa fue la encargada de cerrar la jornada con su análisis sobre los recursos sociales y sociosanitarios para la atención a las Personas con Enfermedad Mental en Gipuzkoa. Manterola realizó un repaso de los datos oficiales sobre enfermedad mental y la situación del espacio sociosanitario, explicando tanto el modelo y los niveles de atención existentes como los recursos utilizados para responder a las necesidades de las personas con enfermedad mental (centros de rehabilitación psicosocial, pisos tutelados, etc.). Manterola dio por finalizada la jornada subrayando la necesidad de un Plan Integral de Atención a la Enfermedad Mental e indicando como retos el impulso de nuevos recursos residenciales, la coordinación en la intervención comunitaria y el diseño de plazas sociosanitarias para la intervención especializada a personas con discapacidad y trastornos de conducta, entre otros.

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