Beneficios del programa de apoyo psicosocial comunitario

El programa de Apoyo Psicosocial Comunitario se inició en Agifes en el año 1997 ante la inexistencia de recursos, desde el ámbito institucional, para abordar las necesidades y dificultades de las personas con problemas de salud mental en su entorno cotidiano. De hecho, muchas de estas personas viven aisladas en sus casas, ya que la sintomatología propia del trastorno mental, que puede provocar apatía, desinterés o déficits sociales y cognitivos, puede dificultar su vinculación con los recursos comunitarios existentes.
 
Por lo tanto, el principal objetivo de este servicio, desarrollado por educadores sociales, psicólogos y una trabajadora social, es trabajar la autonomía personalmejorar el bienestar de estas personas y trabajar con ellas desde su domicilio y entorno más próximo.
 

Procedimiento para entrar en este programa

La solicitud de acceso al programa se tramita a través de un trabajador social, desde el centro de salud mental o desde los servicios sociales de base, y el trabajador social lo dirige a la Diputación Foral de Gipuzkoa, que valora la idoneidad del candidato. El solicitante, que normalmente presenta un problema de salud mental grave, no tiene por qué tener la valoración de dependencia reconocida.
 
Una vez aprobada la solicitud, un educador social interviene en el domicilio y comunidad del solicitante entre una y cinco horas semanales, en función de las necesidades del usuario y del momento de intervención en el que se encuentra. Por otra parte, un psicólogo de referencia hace el seguimiento de cada caso y, en algunas ocasiones, también interviene la trabajadora social.
 
Cada persona que se acoge al programa cuenta con un plan individualizado de atención con una serie de objetivos que se revisan bimensualmente. En todo momento, los responsables del programa se coordinan con los agentes externos, principalmente con el centro de salud mental donde es atendido el usuario.
 

Perfil de los usuarios

En el año 2017, Agifes ha atendido un total de 38 casos de toda Gipuzkoa, de los cuales 23 eran hombres y 15 mujeres. Habitualmente, los servicios que ofrece la asociación son más demandados por hombres que por mujeres, quizás por el rol de cuidadoras que han tenido las mujeres en el entorno familiar durante años, lo que provoca que permanezcan durante más tiempo en el domicilio y tarden más en acercarse a los servicios sociosanitarios.
 
El perfil medio es el de un hombre, de entre 31 a 50 años, que vive solo en Donostia, con experiencia laboral y diagnóstico de esquizofrenia paranoide. De todos modos, los candidatos pueden solicitar este servicio desde los 18 a los 65 años. Habitualmente, tienen dificultades sociales de integración y necesidades de soporte social y familiar para mantener una autonomía en su domicilio o entorno, así como problemas para mantenerse en contacto regular con los Servicios de Salud Mental.

 

Objetivos del servicio

• Mantener a la persona con enfermedad mental en su entorno comunitario con una calidad de vida digna, implicando al propio usuario y familia en su rehabilitación y en la vida en su comunidad.
• Informar, apoyar y ayudar en su función terapéutica a la familia o cuidador.
• Favorecer la reeducación en actividades cotidianas: autocuidados, hábitos y habilidades para la vida diaria, adherencia al tratamiento, utilización de recursos comunitarios, uso de medios de transporte, etc.
Evitar situaciones de aislamiento y abandono.
• Colaborar en el acompañamiento y apoyo para mejorar la vinculación con la red de atención de salud mental y de servicios sociales.
• Potenciar el conocimiento del entorno social para conseguir una vida en comunidad.
• Ofrecer psicoeducación en lo relativo a la enfermedad.
• Aumentar las redes sociales de apoyo y canalizar intereses formativos, laborales y de ocio.