Relatos premiados 2017

¡Estos son los relatos ganadores del VI Concurso de Relatos Cortos Libre Mente! Un año más, estamos encantados por la calidad y la cantidad de trabajos recibidos y queríamos agradecer vuestras excelentes aportaciones. Más de 400 relatos, en español y en euskara, que nos han ofrecido múltiples y variadas visiones de la salud mental, y con los que hemos disfrutado y aprendido enormemente. Tras varios meses de lectura y deliberación, aquí tenéis los relatos que hemos seleccionado. ¡La alta calidad de los relatos nos lo ha puesto muy difícil!

¡Disfrutad de la lectura!

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Raúl Clavero Blázquez
26/02/2018
Sale. Me ve. Se acerca.
-Mamá, ya te he dicho que no hace falta que vengas a buscarme todos los días.
No puedo evitarlo, lo intento, pero al final, cada tarde acabo frente a la puerta del vivero, esperándolo, durante horas. Apenas lleva medio mes en el trabajo. Su primer trabajo desde que recuperó la libertad. Y tengo miedo. Un miedo horrible a que no se adapte, a que le hagan daño. A que haga daño. Es como si de pronto fuese otra vez un niño. Y noto de nuevo espinas bajo la lengua, y humo en mis pulmones, y cristales en suspensión frente a mis ojos, y regresa aquella reconocible, amarga y antigua punzada de abandono que me perforaba el estómago siempre que lo dejaba en el colegio. 
 
 
Mila gros García-Abad Corpa
26/02/2018

Siempre tuve una mirada curiosa, de esas que hurgan más allá de lo que el escaparate de la vida enseña. Ya en la infancia, tenía la manía de querer colarme en la trastienda, ese espacio vedado a los intrusos y custodiado por sus dueños. Allí, entre trastos, vergüenzas y contradicciones, solía encontrar la verdad, todo aquello que los adultos ocultaban. Tras los rombos de una cortina, aprendí a mirar con los ojos de Alberto, mi amigo, en aquel espacio oscuro que la sociedad de entonces le tenía asignado por naturaleza y del que yo no supe liberarle.

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Aitor Estalayo Álvarez
26/02/2018
 
Septiembre había llegado a su fin. A su paso había dejado los campos resecos del verano. Soplaba el cierzo, que arrastraba una ligera llovizna.
 
Armando permanecía inmóvil frente al pozo, que parecía haberse tragado su mirada. Dominado por sus ojos negros e inexpresivos, la lluvia humedecía su rostro sin inmutarle.
 
Mari Joxe Azurtza
26/02/2018

Ai, laztana. Zer esango dizut nik ba. Maiteko zaituela jendeak? Aintzakotzat hartuko zaituela? Zure beharrak ulertuko dituela? Nik nahi bai, hala baledi. Eta hala bedi. Besterik ezin diezazuket opa, eta elkarrekin ospa. Eta ospa hori zer ote den oraindik jakin ezin, ea ote dugun elkarrekin zure ongizatea eta onarpena ospatuko, ala ez ote dugun beste norabait, beti beste norabait elkarrekin ospa egin beharko. Negar dagit. Beldurrez, urduri. Negar, zure ordez egin nahiko nuke negar, nik zugatik negar egingo dudala bizi banaiz ere oinazetan.

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